Madre soltera, inmigrante se convierte en la primera dueña de una finca de cultivo agrícola

María Catalán es una mujer originaria del Estado de Guerrero, en México. En 1986 y a sus 25 años de edad, María decidió venir a los Estados Unidos en busca de mejores oportunidades. 

La vida en el campo

María pasó varios años trabajando en el campo, recibiendo un sueldo muy bajo para la cantidad de trabajo que tenía que hacer. 

Después de varios años, en 1994 a María se le presentó la oportunidad de certificarse en cultivos orgánicos pequeños y así logró salir adelante. 

Su propio campo

Tras su certificación, María decidió hacer un préstamo con el cual ella compró un terreno para cultivo en el Condado de San Benito, California. Convirtiéndose así en la primera inmigrante dueña de su propio campo de cultivos en Estados Unidos. 

Llamó a su campo “Finca Catalán” y tenía más de 50 empleados además de una larga lista de clientes. Todo iba bien hasta que en 2014 la sequía daría un giro inesperado a su vida. 

La sequía extrema llegó a la Finca Catalán y todo lo que un día María construyó, se fue perdiendo poco a poco. Su terreno cambió de dueño y ella cayó en depresión por varios años. 

Un rayo de esperanza

Sus hijos y familia, ayudaron a María a salir de la depresión. Ella recuperó la esperanza y después de mucho esfuerzo y dedicación, ahora es dueña de “Catalán Family Farm”. En su finca trabaja junto con toda su familia sembrando frutas y verduras. 

Un nuevo comienzo 

En su finca trabaja junto con toda su familia sembrando frutas y verduras. Ahora ella trabaja vendiendo cultivos a diversos restaurantes y desde el año pasado Catalán Family Farm colabora con organizaciones sin fines de lucro para ayudar a más personas. 

Fotografía Vía Univisión

Una mujer líder

Además de ser dueña de su propia finca, María fundó el colectivo “Pequeños Agricultores en California (PAC)”. Con este colectivo, ella busca que algunos migrantes agrícolas puedan obtener certificados de agricultura, además de que puedan obtener préstamos para que puedan comprar su propio terreno al igual que ella lo hizo en su momento. 

Ella continúa soñando y ahora quiere que los demás inmigrantes agrícolas puedan cumplir sus sueños y metas en menos tiempo del que a ella le costó.

A pesar de todo, María consiguió cumplir el sueño que tanto venía buscando, que sus hijos y nietos crezcan libres así como ella lo fue en México. Ella nos enseña que para poder cumplir nuestros sueños, no hay barreras u obstáculos que deban hacer que nos rindamos para lograr lo que queremos. 

Puedes conocer más sobre la historia de la Señora María a través del siguiente vídeo:

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